La gestión de las partes interesadas es la identificación, el análisis y la gestión sistemáticos de todas las partes que influyen o son influidas por su proyecto, producto u organización. Implica gestionar conscientemente las expectativas, los intereses y la comunicación con todos, desde clientes y usuarios finales hasta proveedores y equipos internos. Concretamente, para las PYME, esto significa saber quién participa en su proyecto de sitio web, quién toma las decisiones presupuestarias y quién debe utilizar la nueva identidad corporativa.
Cómo funciona en la práctica la gestión de las partes interesadas
La gestión de las partes interesadas comienza con un análisis de las mismas. Se determina quién está implicado, cuál es su importancia y cuánta influencia tiene. Por ejemplo, un director tiene mucha influencia pero poco tiempo, mientras que un usuario final tiene poca influencia pero trabaja con el resultado a diario. A partir de este análisis, determinas la estrategia de comunicación para cada parte interesada: a quién informas cuándo, a quién implicas activamente en las decisiones y a quién sólo mantienes informado. En un proyecto de sitio web en Monkey Vision, a menudo vemos que el responsable de marketing, el departamento informático y la dirección tienen cada uno una perspectiva diferente. Decidir de antemano quién se sienta a la mesa y cuándo, evita sorpresas en la octava semana del proyecto.
Por qué la gestión de las partes interesadas es ahora más importante que nunca
La gestión de las partes interesadas surgió en la década de 1970 a partir de la gestión de proyectos y la gestión estratégica. El término se popularizó cuando las organizaciones descubrieron que los proyectos técnicamente exitosos fracasaban por falta de apoyo. En el contexto digital actual, su importancia no ha hecho sino aumentar. Los sitios web, las tiendas virtuales y los proyectos de automatización afectan a más departamentos que nunca: desde ventas y marketing hasta finanzas y logística. Un proyecto medio de sitio web para una PYME con 20 empleados implica al menos entre cinco y siete partes interesadas. Sin una coordinación clara, se producen filtraciones de información, reacciones contradictorias y retrasos en los plazos.
Qué aporta la gestión de las partes interesadas a su organización
Una gestión eficaz de las partes interesadas aporta tres beneficios concretos. En primer lugar, se evitan retrasos al saber de antemano quién debe dar luz verde y qué objeciones cabe esperar. En segundo lugar, aumenta la calidad del resultado final: al implicar a las personas adecuadas en el momento oportuno, se obtienen aportaciones esenciales. En tercer lugar, aumenta el apoyo y la adopción después de la entrega. Una nueva tienda web construida sin la aportación del departamento de logística fracasa en el primer pico de pedidos. En Monkey Vision, vinculamos la gestión de las partes interesadas a nuestros proyectos de desarrollo de sitios web y estrategia de marca definiendo explícitamente las funciones y los momentos de decisión en la fase inicial. Esto ahorra una media de dos o tres rondas de feedback y evita la falta de comunicación sobre las expectativas.