El aprendizaje automático es un subcampo de la inteligencia artificial en el que los sistemas informáticos aprenden a reconocer patrones y relaciones de forma independiente a partir de datos. En lugar de programar todas las situaciones posibles, se entrena un modelo con ejemplos. El sistema aprende reglas a partir de ellos y puede interpretar nuevas situaciones de forma independiente. Para las PYME, esto significa que pueden automatizar decisiones repetitivas, predecir el comportamiento de los clientes o analizar grandes cantidades de datos sin trabajo manual.
Cómo funciona en la práctica el aprendizaje automático
Un sistema de aprendizaje automático pasa por tres fases. En primer lugar, recopila datos de entrenamiento: ejemplos con resultados conocidos. Piense en 10.000 facturas de las que sabe cuáles se han pagado y cuáles no. A continuación, se elige un algoritmo que busca patrones en esos datos. Por ejemplo, el modelo aprende que las facturas de más de 5.000 euros con plazos de pago de 60 días tienen más probabilidades de no ser pagadas. En la tercera fase, se prueba el modelo con datos nuevos y desconocidos. Si predice con suficiente exactitud, puede implantarlo. La diferencia con el software tradicional es que no se programan reglas, sino que se deja que el sistema descubra las conexiones por sí mismo. Con nuevos datos, el modelo suele mejorarse automáticamente.
Por qué el aprendizaje automático es ahora relevante para las PYME
El aprendizaje automático existe desde hace décadas, pero durante mucho tiempo estuvo reservado a las grandes empresas tecnológicas con presupuestos para centros de datos. Desde 2018 aproximadamente, existen plataformas en la nube y bibliotecas de código abierto que reducen el umbral. Ya no tienes que gestionar tus propios servidores y puedes utilizar modelos preentrenados. Al mismo tiempo, cada vez más pymes recopilan datos procesables a través de tiendas online, sistemas CRM y automatización de marketing. Esa combinación hace que ahora el aprendizaje automático sea accesible para empresas con entre 10 y 50 empleados. Según Google Cloud AI, con un conjunto de datos de unos pocos miles de registros ya se pueden entrenar modelos procesables para aplicaciones específicas.
Qué aporta el aprendizaje automático a su empresa
En la práctica, vemos principalmente tres beneficios para las PYME clientes. En primer lugar, la automatización de decisiones que ahora se toman manualmente: qué clientes potenciales tienen prioridad, qué productos se presentan a cada cliente, qué facturas requieren más atención. En segundo lugar, mejores predicciones: patrones de demanda en su tienda online, probabilidad de pérdida de clientes existentes, plazos de entrega previstos. En tercer lugar, personalización a escala: cada visitante del sitio web recibe contenidos u ofertas diferentes, en función de su comportamiento y perfil. Al considerar la implantación de la automatización de la IA, a menudo se empieza por identificar qué procesos requieren actualmente mucho tiempo y de qué datos se dispone ya. El aprendizaje automático no es un fin en sí mismo, sino un medio para hacerse cargo de tareas repetitivas de modo que su equipo pueda centrarse en la estrategia y el contacto con el cliente. Un buen punto de partida es identificar un proceso concreto del que tenga al menos 1.000 ejemplos históricos, como presupuestos, pedidos o consultas de clientes.